Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que el sector agrícola soporta la cuarta parte de los daños producidos por los desastres naturales. El estudio apunta que los agricultores de los países en desarrollo son los más afectados por estas catástrofes, la mayoría de origen climático.
El informe ha sido publicado durante la Conferencia de la ONU sobre Prevención del Riesgo de Desastres, que tiene lugar en Sendai, Japón. El documento muestra que los agricultores soportan casi la cuarta parte de los daños provocados por inundaciones, sequías y tormentas tropicales. En el caso particular de las sequías, el 84% de las pérdidas económicas se producen en la agricultura.
En todo el mundo, 2.500 millones de personas dependen de la agricultura. Pequeños agricultores, ganaderos, pescadores y las personas que dependen de los bosques generan más de la mitad de la producción agrícola mundial.
En su informe, la FAO recoge datos del periodo 2003-2013 en 48 países en vías de desarrollo. Estas son algunas de las conclusiones relativas a ese periodo:
- Las pérdidas en cultivos y ganadería se elevaron a 70.000 millones de dólares, aunque la falta de algunos datos apunta a que las cifras reales son mayores.
- El 42% de las pérdidas se produjeron en cultivos, siendo las inundaciones la principal causa (a ellas se les atribuye el 60% de los daños), seguidas de las tormentas (23%).
- La región más afectada fue Asia, con pérdidas de 28.000 millones de dólares, seguida de África, con 26.000.
- En el África subsahariana, en los diez años a los que se refiere el estudio, en 27 países se registraron un total de 61 años de sequía que afectó a 150 millones de personas.
- De todas las pérdidas que los desastres generaron en la agricultura, el 77% se localizaron en países subsaharianos, con pérdidas totales de 23.500 millones de dólares.
Durante la Conferencia de Sendai, la FAO también anunció el lanzamiento de una iniciativa para ayudar a los países a reducir la exposición a los riesgos de catástrofe, limitar los impactos y mejorar la capacidad de recuperación.
Lea el comunicado de prensa de la FAO en español.