Artículo / 12 Jul, 2018
Cumplir el Acuerdo de París es esencial para la supervivencia de los arrecifes de coral

Noticias ONU Cambio Climático-  Los arrecifes de coral, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desaparecerán a finales del siglo, si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero tal y como marca el Acuerdo de París. Esta fue la advertencia de un estudio de Naciones Unidas sobre los impactos del cambio climático en estos ecosistemas marinos, cuyo valor social, cultural y económico se estima en cerca de 1 billón de dólares.

La Gran Barrera de Coral en Australia, Papahānaumokuākea en Estados Unidos, las lagunas francesas de Nueva Caledonia, y el atolón de coral de Aldabra en las islas Exteriores en el océano Índico; son algunos de los sitios patrimoniales que dejarían de existir debido al cambio climático.

“Los 29 arrecifes de coral de importancia mundial, que forman parte de la lista de sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, enfrentan graves amenazas y su pérdida sería devastadora tanto ecológica como económicamente”, asegura la Dr. Mechtild Rossler, directora del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El blanqueamiento de los corales, que al final los acaba matando, ocurre cuando la temperatura del océano aumenta entre 1 y 2 grados centígrados. Las emisiones de dióxido de carbono provocadas por el hombre desde los tiempos preindustriales, han hecho que la temperatura media de los océanos aumente en 1 grado centígrado lo que está teniendo unas consecuencias en los arrecifes de coral evidentes.

Por ejemplo, en los últimos tres años -los más calurosos en la historia según los registros meteorológicos- el 72 por ciento de los arrecifes en la lista de la UNESCO sufrieron episodios de blanqueamiento. La situación de estos frágiles ecosistemas marinos se ha agravado por episodios fuertes del fenómeno de El Niño y La Niña, y la acidificación del océano.

“Sabemos que la frecuencia y la intensidad de los episodios de blanqueamiento de coral continuará aumentando a medida que la temperatura incremente”, asegura el Dr. Scott Heron, miembro del Programa de Monitoreo de Arrecifes de Coral de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y autor principal del estudio.

“Nuestro objetivo es documentar los impactos climáticos en la lista de arrecifes coralinos para proyectar qué podría pasar en el futuro. El destino de estos tesoros es importante para toda la humanidad, y las naciones están obligadas por la Convención del Patrimonio Mundial de 1972 a apoyar su supervivencia”, agrega el Dr. Heron.

La importancia de estos ecosistemas reside en que, a pesar de que solo cubren un 0,1 % de la superficie del océano, albergan más de un 25 por ciento de todas las especies de peces y otros animales marinos.

“Estos ‘bosques del mar’ protegen a las comunidades costeras de las inundaciones y la erosión, son fuentes económicas para la pesca y el turismo, y contienen una impresionante variedad de especies marinas”, explica la Dr. Rossler, de la UNESCO.

De hecho, el informe destaca que habría pérdidas anuales de hasta 500.000 millones de dólares debido a la disminución en los servicios ecosistémicos que ofrecen los arrecifes coralinos. Las comunidades que dependen de ellos para su subsistencia diaria serían las más afectadas.

Así ocurre el blanqueamiento

El aumento de la temperatura del océano, ocasionado por el cambio climático, genera una situación de estrés en los corales a la que responden expulsando un alga, denominada zooxantelas, que vive en sus tejidos y que es fundamental para el crecimiento y reproducción de los corales. La expulsión del alga hace que los corales se blanqueen.

Al perder estas algas, los corales tienen dificultades para alimentarse y están expuestos a más enfermedades. Si las altas temperaturas persisten durante varias semanas, muchos de ellos pueden morir por falta de alimentación. A su vez, la muerte de los corales provoca un desequilibrio ecológico y una grave pérdida de diversidad.

La primera vez que se documentó un blanqueamiento masivo de los corales fue en 1983 y desde entonces la frecuencia y severidad de estos episodios ha ido en aumento.

Para más información, consulta el artículo original publicado por la UNESCO (en inglés).