El pago por las reducciones de los gases de efecto invernadero, denominado pago por resultados, requiere de sistemas robustos para estar seguros de que el dinero desplegado logra reducciones y beneficios reales. Esta es la principal conclusión de un panel organizado el martes 9 de junio en Bonn, en paralelo a las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático.
Por ejemplo, para recibir dinero directamente del nuevo Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés), los países tienen que mostrar que tienen la capacidad de responder a las normas fiduciarias establecidas así como las de actuación medioambiental y social, explicó Axel Michaelowa, Director General del gabinete de consultoría Perspectives.
El MDL de Naciones Unidas ofrece un modelo de financiación basado en resultados
Perspectives estudia la manera de simplificar las condiciones de acreditación para recibir recursos de los fondos climáticos multilaterales existentes —como el Fondo de Adaptación de la CMNUCC y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial—, para que sean aplicables en el marco del Fondo Verde para el Clima.
El Sr. Michaelowa dijo que también hay que aprender lecciones de las Autoridades Nacionales Designadas en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto (MDL), y declaró que espera que el Fondo Verde para el Clima se inspire de los puntos fuertes del MDL en el monitoreo, reporte y verificación de datos, la integración de las partes interesadas y la transparencia en la documentación.
Para Björn Dransfeld, de la empresa de consultoría Greenwerk, cuando las agencias de financiación pagan a proyectos del MDL por reducciones de emisiones ya verificadas estamos ante un sistema de pago basado en resultados que propicia reducciones de emisiones reales e inmediatas.
Así, puso el ejemplo de los fabricantes de fertilizantes de países en desarrollo, que hasta hace poco recibían incentivos en el marco del MDL para destruir y no emitir a la atmósfera el potente gas de efecto invernadero N2O. Sin embargo, a día de hoy el precio pagado a los proyectos MDL es tan bajo que, en términos generales, a las fábricas no les sale rentable destruir el gas. El Sr. Dransfeld dijo que instituciones como el Fondo Verde para el Clima podrían intervenir pagando por reducciones de emisiones y lograr así resultados concretos inmediatos a la espera de respuestas políticas, como una prohibición total o progresiva de las emisiones de este gas.
Incubadoras y seguimiento, elementos clave
Fan Chien Tem, Director y Profesor de derecho en el Institute of Law for Science and Technology de la Universidad Nacional Tsing Hua University de Taiwan, abogó por la implantación de “incubadoras”, entidades que pueden ayudar a los proyectos y las start-up a acceder a financiación y a movilizar tecnologías.
Psamson Nzioski, de Transparencia Internacional en Kenia, insistió en la necesidad de definir claramente qué es “financiamiento climático”, y que este dinero sea correctamente etiquetado y controlado para evitar la corrupción. “Intentamos asegurarnos de que los países y los gestores de este dinero sean competentes para evitar errores del pasado”, dijo el Sr. Nzioki.