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La climatología

La climatología y el estado de nuestro clima

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Se prevé que 2012 va a ser ligeramente más caluroso que 2011, y uno de los 10 años más calurosos registrados hasta ahora.

El nivel del mar bajó aproximadamente medio centímetro durante la segunda mitad de 2010 y la primera de 2011. Según científicos de la NASA se debió a un cambio de los efectos de El Niño a unos efectos más severos aún de La Niña durante 2010, lo cual ha influido en los regímenes de lluvias de todo el planeta.

Los científicos están crecientemente preocupados por el impacto del agua dulce del Ártico en la «cinta transportadora oceánica» que redistribuye el calor por el planeta (1, 2 y 3). Los estudios realizados revelan nueva información sobre las corrientes y el contenido de agua dulce del océano Ártico, incluida la redistribución del agua dulce durante la pasada década con respecto a la que se conocía hasta ahora.

El IPCC ha hecho un resumen del informe especial sobre la gestión de los riesgos de fenómenos extremos y desastres para impulsar la adaptación al cambio climático (SREX por sus siglas en inglés), que fue publicado a finales del año pasado y va dirigido a los encargados de la formulación de políticas. En dicho resumen el IPCC dice que es probable que la frecuencia de precipitaciones abundantes aumente en muchas regiones, y es muy probable que aumente la frecuencia, duración y/o intensidad de olas de calor en la mayoría de las zonas terrestres. El informe completo estará disponible en marzo de 2012.

Las emisiones mundiales de CO2 aumentaron un 5,9% en 2010, y por primera vez fueron superiores a 9 Pg de carbono. Se considera que el aumento es resultado de la marcada subida de las emisiones en economías emergentes, el cambio de sentido de las emisiones en economías desarrolladas, que han vuelto ha subir, y un aumento en el consumo de combustibles de origen fósil en la economía mundial. Una nueva iniciativa mundial de la ONU, denominada Energía sostenible para todos, pretende reducir las emisiones a través de tres objetivos: asegurar el acceso universal a servicios energéticos modernos, duplicar el ritmo de mejora del rendimiento energético, y duplicar la proporción que corresponde a las energías renovables en el conjunto de energías, todo ello para 2030.